Fidel: Primer Jefe de Gobierno que recorre zonas liberadas de Viet Nam del Sur

Por FULVIO FUENTES, con fotos de  ARAMIS FERRERA
(enviados especiales de BOHEMIA)

 

DIARIO DE LA VISITA DE FIDEL A VIET NAM

Septiembre 12 (miércoles)

Son las 11:50 de la mañana cuando la delegación cubana que preside Fidel arriba a Hanoi. La dimensión del acontecimiento se mide en términos de conmoción popular, bajo un intenso sol y una temperatura de 31 grados centígrados. La heroica capital nor­vietnamita trasmite a los visitantes su más cálida expresión de sentimiento fraternal. Al descender de la escalerilla del “Ilushin” Fidel se abraza a los dirigentes del Partido y del Gobierno de la RDV que lo esperan en la pista: Le Duan, primer secretario del Partido de dos Trabajadores de Viet Nam; Pham Van Dong, primer ministro; Truong Chin, presidente de la Asamblea Nacional; Ngu­yen Duy Trinh, ministro de Relaciones Exteriores y el general Vo Nguyen Giap, ministro de Defensa.

Agotado el trámite-ceremonial del recibimiento -los pioneros que acuden con ramos de flores, la revista militar, los himnos naciona­les y las salvas de artillería- se produce el contacto directo con el pueblo que enarbola banderas de Cuba y Viet Nam, coreando jubilosas consignas: “Viva Cuba, viva Fidel”. A lo largo de un cartel, se proclama a Cuba como “abanderada del movimiento de liberación nacional de América Latina”.

Fidel abandona el aeropuerto de Gia Lam a los vibrantes acordes de la marcha del 26 de Julio. El auto descubierto en que viaja a la capital, junto a Le Duan, Troung Chinh y Varn Dong, se emplea por primera vez en el recibimiento de un jefe de Estado o de Gobierno. Los 10 kilómetros de recorrido hasta la Casa de Protocolo, situada en la calle Nguyen No. 12, donde habrá de residir la delegación cubana, están colmados de muchedumbres, que se agolpan delirantes en las aceras y hasta en los techos de los edificios, cuando la comitiva alcanza la ciudad. En torno al “Lago de la Espada Restituida” un mar de banderas se alza por sobre millares y millares de cabezas, cuyos rostros reflejan intenso regocijo.

En La Casa de Protocolo recibe a Fidel el presidente de la República Democrática de Viet Nam, Ton Duc Thang, quien expresa sus deseos de que la visita culmine con “brillantes éxitos y que todos disfruten de buena salud”. Fidel responde emocionado: “Nun­ca habíamos llegado a ninguna parte con mayores sentimientos de afecto y cariño… Aún estamos bajo los efectos de la emoción tan grande que hemos recibido esta mañana al encontrarnos con el pueblo vietnamita… Guardaremos en lo más profundo de nuestros corazones los recuerdos de este recibimiento… Viet Nam es el más extraordinario ejemplo del espíritu revolucionario de un pueblo. Por eso hemos viajado desde Cuba, tan distante geográficamente, pero tan cerca en las ideas y los sentimientos…”. El brindis termina con las más efusivas demostraciones de amistad revolucionaria.

Oscurece ya cuando a las 6:30 de la tarde los visitantes se encuentran en el cementerio de Mai Dich donde reposan los restos de los combatientes muertos en las dos últimas guerras de resistencia del pueblo vietnamita contra el colonialismo francés y el imperialismo yanqui. Las flores del homenaje cubano a la memoria de los héroes queda al pie del obelisco en cuya placa principal se lee: “La patria siempre reconocerá sus méritos”.

Regreso a la Casa de Protocolo. Poco después, recepción en el Palacio Presidencial, profusamente alumbrado con guirnaldas. Cu­banos y vietnamitas y miembros del Cuerpo Diplomático celebran el fraternal encuentro. La noticia del derrocamiento de Allende, por la vía de un golpe militar fascista, suscita entre los asistentes unánime repudio. Al ofrecer el homenaje de su pueblo a la delegación cubana, Le Duan exalta la amistad vietnamita-cubana, “diáfana como la luz matutina” y califica a los visitantes como “camaradas íntimos resueltos a seguir siempre el camino victorioso trazado por Lenin… La espléndida victoria de la Revolución en enero de 1959, que condujo a Cuba a liberarse del colonialismo, avanzando hacia el camino del socialismo, fue la cristalización de la tradición indomable formada durante más de cuatro siglos de lucha contra el colonialismo español y el imperialismo norteamericano, desde el caudillo indio Hatuey hasta el gran José Martí, desde los mambises hasta los héroes del Moncada”.

Tras condenar severamente el golpe militar organizado por el imperialismo norteamericano contra el gobierno de Salvador Allende, Le Duan expresa su convicción de que “la lucha del pueblo de Chile continuará hasta conquistar la victoria final”.

A su turno Fidel exhibe un rostro grave. Todos en el salon están conscientes hasta qué grado tiene que preocuparle, en el orden afec­tivo y politico, las noticias que llegan desde Chile. Rinde tributo a Viet Nam. Alude a la estrategia lúcida de Ho Chi Minh que “de una manera genial, combinó la lucha por la independencia con la lucha por los derechos de las masas oprimidas por los explotadores”. Entra seguidamente en el trágico acontecer chileno. Refiere los hechos, según los informes que le llegan, y subraya que aunque el derrocamiento de la Unidad Popular constituya un revés “el impe­rialismo no podrá detener el movimiento revolucionario en America Latina”. Precisa el alcance de la bestial agresión contra el regimen chileno: “Esta accion del gobierno imperialista de los Estados Uni­dos no se dirige solo contra el pueblo de Chile, se dirige también contra el gobierno revolucionario del Peru y contra el gobierno popular de Argentina, a fin de aislarlos, hostigarlos y agredirlos. Pero de ninguna forma el imperialismo yanqui podrá impedir el cre­ciente movimiento de rebeldia de los pueblos de America Latina”. Concluye brindando por “la eterna e indestructible amistad de los pueblos de Viet Nam y Cuba”.

Al paso de los visitantes cubanos se agolpan las muchedumbres en la calles de Hanoi

Septiembre 13 (jueves)

En el segundo día de su presencia en el país,  Fidel visita la casa que habitaba Ho Chi Minh, junto al Palacio Presidencial. Son las 8:30 de una mañana nublada. Al fondo de la residencia del Ejecutivo —vieja mansión del colonialismo francés en la que Ho Chi Minh se negaba a vivir— se encuentra la modesta construcción de madera, donde prefería residir el gran dirigente vietnamita. Pham Van Dong le muestra a Fidel la mesa donde solía reunirse el Buró Político del Partido. En un estante repleto de libros se halla “Guerra de Guerrillas, del comandante Ernesto Che Guevara. En los altos, el dormitorio sencillo: la cama y una mesa sobre la que descansaban un despertador y un ventilador, y los últimos ejemplares del diario Nhan Dan.

Van Dong explica: “Frente a la posibilidad de un ataque aéreo se le impuso la necesidad de trasladarlo a una casa de mampostería. Ahí pasó sus últimos días…”. Nguyen Giap actúa ahora como guía. Visiblemente emocionado relata: “Su primer deseo, su primer sueño, era ir al Sur. Nos lo dijo cuando ya estaba muy débil.

«Hagan lo posible para que pueda ir al Sur. Se le explicó que dado su estado de salud era muy difícil, y respondió: «Quiero ir ahora a ver a nuestros compañeros sureños en el campo de batalla…››”.

Fidel abraza afectuoso a Vu Ky, uno de los ocho asistentes que tenia Ho Chi Minh. Se lo presenta Pham Van Dong. Juntos prosiguen el recorrido por el interior del humilde aposento. Hacia afuera, las aguas tranquilas de un pequeño lago, llama la atención de los visitantes. Allí acudía Ho Chi Minh para aliviar las tensiones de diario quehacer, en medio de la lucha. “Ahí solía meditar —le dice Vu Ky a Fidel—. Llamaba a los peces removiendo el agua con una mano o el pie. Ellos acudían en tropel, como si aguardaran su presencia, a una hora determinada…”.

Una dulce sensación de paz deja la visita a la casa del Tio Ho. A poco de efectuarse, se inician, a las 9:15 de la mañana, las conversaciones, que prosiguen durante toda la tarde. Participan, del lado cubano, Fidel, Carlos Rafael Rodríguez, Osmany Cienfuegos, Héctor Rodríguez Llompart, Raúl Valdés Vivó y Melba Hernández. Por la parte vietnamita: Le Duan, Pham Van Dong, Vo Nguyen Giap, Nguyen Duy Trinh, Hoang Tung, miembro suplente del Comité Central y presidente de la Asociación de Amistad Viet Nam -Cuba, y Nguyen Than Ha, director de la América Latina del Minis­terio de Relaciones Exteriores.

Por la noche, durante más de una hora, la delegación cubana  se encuentra en el museo del Ejército Popular de Viet Nam, ubicado en la avenida de Dien Bien Phu, barrio de Ba Dinh. El edificio es una antigua casona colonial, distribuido en dos locales instalados frente a un parque. Tan pronto se conoce la llegada de Fidel se congrega en él una gran cantidad de personas, que aclaman su presencia. El anfitrión es el general Vo Nguyen Giap que arriba al lugar junto al primer ministro cubano. Los esperan en el museo un grupo de oficiales vietnamitas, encabezados por el coronel Nguyen Van Tu, director de operaciones del Estado Mayor General.

A propósito de la proximidad de la conmemoración del XX aniversario de la batalla de Dien Bien Phu, el general Nguyen Giap, héroe de ella, le explica, señalando sobre un mapa, y  después ante una maqueta las características del bélico encuentro en la primavera de 1953. Fidel sigue con extrema atención el relato de Gia. Formula preguntas sobre el curso de la batalla. Giap contesta satisfactoriamente y subraya lo difícil que resultó aprovisionar al ejército vietnamita pese a la aplastante derrota de los colonialistas franceses, que apoyaban tropas norteamericanas. “Hubo casos de combatientes —dice- que salieron de su base con 20 kilos de alimentos y llegaron al escenario del combate con sólo un kilogramo”.

Una proyección —finalmente ovacionada— permite a los visitantes conocer el heroísmo de los vietnamitas frente al poderoso enemigo: las 20,000 bicicletas utilizadas; To Vinh Dien, que murió destrozado bajo las ruedas de un carro para impedir que un cañón rodara hacia el abismo, y el sacrificio heroico de Phan Dinh Giot, que cargado de dinamita inutilizó una ametralladora enemiga, instalada en un sitio importante de las operaciones. Al terminar la visita el general Vo Nguyen Giap impuso a Fidel y a sus acompañantes el sello de “Combatiente de Dien Bien Phu”. El distintivo, donde predominan el rojo y el amarillo, tiene a un combatiente desplegando la bandera de la RDV con una consigna de Ho Chi Minh: “Decididos a luchar y vencer”.

Septiembre 14 (viernes)
y Septiembre 15 (sábado)

Ahora Fidel se dirige hacia zonas liberadas de Viet Nam del Sur. Sale del aeropuerto de Gia Larn (Hanoi) a las 10 de la mañana del viernes en un AN24, con miembros de la delegación cubana. Es el primer jefe de Gobierno que recorre el territorio en poder de los Patriotas. Una hora después arriba al aeropuerto de Dong Hoi, capital de la provincia de Quang Binh. Allí se encuentra, para reci­birlo, Kim Thanh, secretario interino del Partido de los Trabajadores en la provincia. Relatan los cronistas del viaje el espectáculo que se extiende ante la mirada acuciosa de los delegados cubanos. A un kilómetro de la costa está el aeropuerto. La pista es un terraplén que otrora alcanzaron los bestiales bombardeos de la aviación yanqui. La torre de control aparece destruida.

Los viajeros se enrumban hacia el sector especial de Vinh Linh, la parte más meridional de la RDV. Transitan por la carretera número 1, estrecha vía de asfalto en sólo unos tramos. En el camino Fidel dialoga con combatientes, interrogándolos sobre sus hazañas. Cae la noche y pernoctan en Vinh Linh.

Al día siguiente —sábado-, muy temprano parten hacia Viet Nam del Sur. La delegación cubana se ha despedido de Pham Van Dong. Ahora, un panorama inolvidable: se cruza el paralelo 17, la linea divisoria impuesta por los imperialistas, pero Viet Nam es uno solo.

A la otra orilla del río Ben Hai ondea la bandera roja y azul, con la estrella amarilla al centro, del Gobierno Revolucionario Provisional de Viet Nam del Sur. Son las 5 de la madrugada del sábado cuando la delegación atraviesa el puente de pontones. ¡Ya están en zona liberada! Un abrazo funde a visitantes y anfitriones, Tran Nam Trung, ministro de Defensa del GRP, y Hoang Bich Son, el amigo que ostentó la representación del FLN en La Habana.

A poco de avanzar aparecen los despojos de la famosa linea “Mac­Namara”. En algunas partes renace la vida: crece el arroz para la cosecha de octubre. La ayuda soviética en tractores normaliza la producción. El recorrido se hace profundo: Quang Tri, Dong Ha, el cruce por los pontones sobre el río y el tránsito por la carretera 9, hasta la base “Tan Lam”. Fidel se interesa por el desarrollo de los combates de 1972. La explicación la dan los comandantes de las tropas de Quang Tri y Thua Thien y de la unidad de Khe Sanh.

En un escenario que exhibe las huellas profundas de la guerra —cráteres de bombas, tanques semidestruidos, uniformes despedazados, alambradas— se improvisa un mitin en el que hablan Nam Trung y Fidel. Estaba allí la base yanqui Carroll. Los combatientes entregan a Fidel varios trofeos de guerra que el jefe de la Revolución cubana agradece conmovido.                                                                     

Al reanudarse el recorrido se detiene la comitiva en Camb Lo, donde tiene lugar un emotivo encuentro con tropas del Frente Nacional de Liberación. Descienden a la ciudad de Dong Ha. Diálogo animado con los combatientes y con los trabajadores que reconstruyen la villa. Los soldados colaboran con la población civil. Doc Mieu es el, próximo pueblo. Situado en una colina era uno de los emplazamientos claves de la linea MacNamara. Fidel recibe la Bandera de la Victoria que le entrega el jefe de un batallón de las FAPL, héroe de la provincia de Quang Tri.

Durante el viaje de regreso crece la expectación. A orillas de la carretera los visitantes se encuentran con varios soldados que aca­ban de ser heridos por la explosión de una mina sembrada por el enemigo. Los médicos cubanos que viajan con Fidel les prestan los primeros auxilios. Conmovedora despedida en el paralelo 17. Por la noche en Dong Hoi. Hay que pernoctar allí a instancias del secretario del Partido de la ciudad. El domingo por la mañana más de 3,000 personas se concentran en torno a Fidel: “Era imposible —dijo el primer ministro cubano— realizar una visita a Viet Nam si ésta no incluía una gira por el Sur, y por esta provincia de Quang Binh, vanguardia del Norte y retaguardia del Sur”. Más adelante expresa que pronto trabajarán en la reconstrucción de la región y en la planificación de una nueva capital de la provincia los ingenieros y arquitectos cubanos. “Deseamos comenzar lo antes posible estos trabajos”. Y añadió: “Para nosotros cooperar con Viet Nam es un alto honor. No son ustedes los que tienen que agradecer esto; somos nosotros los que tenemos que estar agradecidos al pueblo de Viet Nam”.

Conmovidos por las palabras de Fidel, los anfitriones subrayan, que para su pueblo tales expresiones del Jefe de la Revolución Cu­bana constituía una inyección de nuevas energías. “Como la luz del sol es la amistad entre Cuba y Viet Nam”, concluyen diciendo.

En la recepción del Palacio Presidencial, la noche de su llegada a Hanoi.

Septiembre 16 (domingo)

Terminado el acto en Quang Binh se emprende el regreso a Hanoi. El avión aterriza en la pista del aeropuerto Gia Lam a las 11.25 de la mañana. Por la noche, la delegación cubana se despide del pueblo vietnamita y de sus dirigentes en una recepción que se celebra en el Palacio de Gobierno. Polariza la atención de los asistentes la salvajada fascista contra el régimen de Allende. Fidel relata emocionado el encuentro con los combatientes de Viet Nam del Sur y se detiene largamente en la temática chilena: “Deseamos desde aquí -expresó-, desde el heroico pueblo de Viet Nam, desde la heroica tierra vietnamita, ofrecer nuestro profundo respeto al presidente  Allende por la lealtad que mantuvo a la causa de su pueblo, por el valor con que supo cumplir su palabra de que moriría antes que ceder a los fascistas”.

Por su parte Le Duan expresó compartir la indignación de su pueblo ante el crimen perpetrado en Chile… “Estamos seguros que el imperialismo norteamericano y sus agentes serán derrotados…”. Y, finalmente, brindando por Cuba y Viet Narra, añadió con énfasis: “La amistad vietnamita-cubana, fundamentada en el marxismo-le­ninismo y el internacionalismo proletario, se ha probado en las llamas de la Revolución de los dos pueblos…”.

Septiembre 17 (lunes) 

El Gobierno Revolucionario Provisional de la República de Viet Nam del Sur da a conocer un comunicado sobre la visita de Fidel a zonas liberadas. En uno de sus párrafos expresa: “Luego de reiterar que no obstante su derrota, Estados Unidos no se resigna aún a abandonar sus pretensiones neocolonialistas en Viet Nam del Sur, el primer ministro Fidel Castro manifestó la convicción de que el pueblo sudvietnamita pondrá en juego el patriotismo y el heroísmo revolucionario y cumplirá exitosamente sus grandes tareas en la nueva etapa de lucha… ¡Que florezcan siempre, eternamente indestructibles la solidaridad combativa y la entrañable amistad entre el pueblo de Viet Nam del Sur y el pueblo de Cuba!”.

Fechado el lunes 17 se publica una declaración conjunta vietna­mita-cubana como resultado de las conversaciones entre los representantes de uno y otro pueblo. Ambas partes exigen “firmemente a los Estados Unidos que pongan fin a todos los actos de intervención y agresión contra Laos y Cambodia, respete estrictamente el derecho de los pueblos laosiano y camboyano a ser dueños de su propio destino, dejando a los pueblos de Laos y Cambodia arreglar por sí mismos los asuntos internos de sus respectivos países sin interferencia extranjera”, señala en uno de los párrafos. Y en otro: “Las dos partes constatan con satisfacción que la solidaridad combativa, el apoyo mutuo y la cooperación fraternal entre el Partido de los Trabajadores de Viet Nam y el Partido Comunista de Cuba entre el pueblo vietnamita y el pueblo de Cuba, han logrado un hermoso y creciente desarrollo. Las dos partes expresaron su determinación de hacer todo lo posible por el fortalecimiento continuo y el desarrollo creciente de la solidaridad combativa y la colaboración fraternal entre Viet Nam y Cuba, por .el interés de los pueblos de ambos países y por la causa revolucionaria de les pue­blos del mundo”.

Tras la entusiasta y fraternal despedida en Hanoi, el avión que conduce a Fidel hace una escala técnica en Calcuta, a las 12:30 p.m y poco después otra en Nueva Delhi. Indira Gandhi, la primera ministra india, y Swaran Singh, ministro de Relaciones Exteriores, le dan la bienvenida oficial.

De regreso a Cuba, Fidel se detiene en Praga. En el aeropuerto lo recibe Gustav Husak, secretario general del Partido Comunista checoslovaco, que encabeza la representación oficial y del pueblo. Durante una conferencia de prensa Fidel declara, después de un breve análisis sobre el encuentro de los No Alineados en Argel y de un informe en torno a su visita a Viet Nam, que “el pueblo chi­leno sabrá responder al ejemplo que le dio su presidente… Allende murió de una manera impresionantemente heroica”. Por la noche, recepción oficial.

Septiembre 18 (martes)

Breve escala en Gander, a donde arriba Fidel a las 4:30 am. del martes. Dos horas después el “Islushin” remonta vuelo hacia Cuba. A las 10:22 a.m. llega al aeropuerto internacional “José Martí”. Dorticós y Raúl son los primeros en abrazarlo en suelo patrio. MGC.

La visita a la casa de Ho Chi Minh.

El lago contiguo a la casa de Ho Chi Minh, donde el gran dirigente vietnamita alimentaba a los peces.

 

 

TODOS LOS PUEBLO DEL MUNDO Y LA OPINION MUNDIAL TIENEN QUE EXIGIR Y TIENEN QUE APOYAR CON TODAS SUS FUERZAS EL CUMPLIMIENTO DE LOS ACUERDOS DE PARIS: EL CESE DEL FUEGO, EL RESPETO DE LAS ZONAS LIBERADAS, LA LIBERACIÓN DE LOS PRESOS POLÍTICOS Y EL ESTABLECIMIENTO DE LOS DERECHOS DEMOCRATICOS DEL PUEBLO DE VIET NAM DEL SUR.

FIDEL en la recepción de despedida de Hanoi

 

 

 

CRONICAS DE VIAJE

Itinerario Cuatricontinental

Nadie, veinte, quince años atrás, puede imaginar un viaje semejante. Cuba es un minúsculo puntico en la geografía del Caribe. Algunos mapas, con pincel displicente la dibujan con los colores yanquis subrayando su fisonomía neocolonial. Carece de voz propia en el concierto internacional. Si se la conoce no es por su historia ni sus virtudes sino en términos de maracas y ron. Cuando llega la Revolución, un gobierno corrompido la está proyectando con una sucia notoriedad de garito y de prostíbulo.

Se trata de un pasado reciente en el orden estrictamente cronológico pero remotísimo en el aspecto moral y político.

Cuba, la Cuba sensual y rumbera de los viejos afiches turísticos Constituye hoy uno de los centros dinámicos en el afanoso batallar de los pueblos que pugnan por su total liberación.

El nombre de Cuba y la imagen de su líder expresados en todos los idiomas y alfabetos se inscribe con caracteres vigorosos en el acontecer de la época. La palabra y el mensaje de Cuba llega a todos los rincones del globo.

Tiempos humillante, y amargos aquéllos cuando los espurios mandatarios de la ínsula vasalla, cumplimentando una tradición de sometimiento, viajan a Washington para doblar el espinazo en acto de pleitesía y reciben las bendiciones de la Casa Blanca.

Ningún gobernante se considera legitimado, firme en el mando, si antes no se asegura el respaldo norteamericano. Así se enfanga la soberanía y se hacen jirones con la dignidad nacional. 

Ahora Cuba viaja ¡pero de qué distinta forma! El itinerario cua­tricontinental de Fidel que se inicia en el Caribe se extiende ya hasta los confines del sudeste asiático en la tierra heroica de Viet Nam. De Guyana a Puerto España. De Puerto España a Guinea, sobre el Atlántico Sur.

Enseguida, violentando los husos horarios arriba a la capital arge­lina para participar en la magna asamblea de los No Alineados para “tomar por asalto la tribuna” según la expresión del diario “Le Mon­de” de París y barrer, en un discurso de treinta minutos, con la atmósfera de intrigas —”smog” imperialista— creada con el ánimo de enfrentar la conferencia con el campo socialista. El lunes 10 está en Bagdad. Al anochecer siguiente lo reciben en Nueva Delhi. En uno y otro país la presencia del Primer Ministro cubano señorea la actua­lidad. Figura de estatura mundial por lo que es, lo que significa y representa, el respeto oficial se complementa con el calor popular. Para el hombre humilde de chilaba o de turbante, en las riberas del Tigris como en las orillas del Ganges, Fidel es un abanderado en la causa de todos los pueblos. Sobre el fino césped, suave como una alfombra se levanta una carpa cubierta con un toldo de vivos colores. La organización es perfecta. Fotógrafos y camarógrafos de diversas nacionalidades se aprietan en la cama de una rastra con ancho campo visual a su disposición. La temperatura es relativamente benigna. Se advierten señales de lluvia reciente.

Cuando se posa el Ilushin y se abre la puerta, la primera ministra Indira Gandhi avanza al encuentro de su invitado que desciende por la escalerilla. La jefe del gobierno de la India viste el sari típico. En el último instante entrega su cartera a un edecán y se ata un pañue­lo a la cabeza para proteger el cabello. Una y otro apenas dos días antes, han participado en la cumbre de Argel. Desde su improvisada plataforma, los trabajadores de la cámara le toman constancia del saludo. Fidel abandona la roja alfombra para acercarse a los periodistas gráficos.

Penetrando en la carpa abandona otra vez la senda marcada para responder a la solicitud de voces y de manos.

Le ciñen al cuello guirnaldas de flores, mientras Indira Gandhi y Carlos Rafael Rodríguez contemplan risueños la escena. La recepción se matiza de espontaneidad y alegría.

Ya es de noche cuando se inicia la partida hacia la ciudad.

Ahora es el pueblo, estacionado en el cruce de las avenidas princi­pales el que saluda al visitante al grito de “Larga vida a Castro”. Las aclamaciones lo acompañan hasta la mansión de gobierno para una ceremonia de carácter oficial. Entretanto, los periodistas cubanos se precipitan hacia el edificio de la embajada para preparar sus notas y transmitirlas a La Habana. Hay nueve y media horas de diferencia. Noche en Nueva Delhi y mediodía en Cuba.

Y de pronto desciende la dramática noticia. Golpe fascista en Chile. Allende derrocado. Los despachos de prensa fijados en las tablillas del “Ashoka” hotel lo dan por muerto.

Entusiasta presencia infantil en el recibimiento.

EL PUEBLO VIETNAMITA MANIFIESTA SU HONDA ADMIRACIÓN AL HEROICO PUEBLO DE CUBA POR HABER MANTENIDO SIEMPRE EN ALTO LA BANDERA DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL Y EL SOCIALISMO EN AMÉRICA LATINA.

Comunicado conjunto vietnamita-cubano

 

En Hanoi

Hace poco menos de un año, en la escalada final de la ofensiva aérea norteamericana, los B-52 y los Phantorns de Nixon vuelcan su furia criminal sobre Gia Lam, el aeropuerto de Hanoi. Enormes agu­jeros en las pistas, las instalaciones demolidas señalan el paso de los bombardeos de la USAF. Forzado por el repudio internacional y do­méstico y más que nada por el altísimo precio que paga en máquinas derribadas y pilotos perdidos, el siniestro pirómano de la Casa Blan­ca suspende los ataques y regresa a Ia mesa de conferencias en París. 

De entonces a hoy, esfuerzos prioritarios en el magno empeño de reconstrucción, la terminal aérea de la capital nordvietnamita repara los daños, restablece los servicios y borra la huella de sus heridas. Gia Lam rescata su fisonomía normal. Nada, aquí, evoca el rastro de una guerra despiadada. Este miércoles 12 de septiembre el aero­puerto se enciende de júbilo y de banderas. Carteles desplegados de letras amarillas sobre fondo rojo pregonan el estrecho abrazo de pueblo a pueblo: “Viva Cuba abanderada del movimiento de libera­ción nacional de América Latina”. De un instante a otro se espera el arribo del comandante Fidel Castro que llega a cumplimentar una visita largo tiempo anhelada. Al borde de la pista, de uniforme de gala de color blanco, se estaciona una compañía del ejército vietna­mita. Los dorados metales de la banda de música relucen al sol del mediodía.

La temperatura de 33 grados centígrados, se compensa con una brisa amable que acaricia suavemente pendones y pañuelos. Los minu­tos de la espera, con ser pocos, transitan lentamente para la tensa impaciencia colectiva. La recepción popular, en esta primera etapa, deposita su énfasis en la presencia de mujeres, jóvenes y escolares. El gran golpe de pueblo se reserva para el desfile a través de las calles engalanadas de Hanoi. Bello el espectáculo de centenares de muchachas cubiertas con los típicos sombreros cónicos luciendo sus vestidos nacionales abiertos a la cintura en una visión de azul, verde y rosa.

La llegada

La delegación cubana viaja en dos aviones IL-18. En el primero, que aterriza a las 11 30 minutos de la mañana llega una avanzada de periodistas y camarógrafos. En el otro vienen Fidel y las figuras representativas del Partido y el gobierno que le acompañan. Exacta­mente a las 12 meridiano, a la misma hora que millones de cubanos se entregan al sueño reparador de la medianoche anterior, el trueno todavía apagado de los poderosos motores del Ilushin anuncia la proximidad del ilustre invitado. Unos segundos más y asoma ya la nave recortando su silueta sobre el fondo blanconazo de las nubes.

En su larga trayectoria de revolucionario y estadista, en su primerísima dimensión internacional, un nombre que alcanza a todos los rincones del mundo y al corazón de todos los pueblos, Fidel Castro ha tenido ocasión para muchos y emocionante recibimientos. Sin embargo, esa palabra, “emocionante” con todo y su especial significación, no basta para calificar circunstancias y sentimientos que concurren en los cálidos abrazos, mejilla con mejilla, al pie de la escalerilla. “Conmovedora” es el término más preciso para describir las escenas de Gia Lain.

El pleno del buró político del Partido de los Trabajadores de Viet Nam saluda a Fidel. Allí, compartiendo el regocijo del encuentro, está Le Duan, primer secretario del Partido, Trouong Chinh presidente de la Asamblea Nacional, el primer ministro Pham Van Dong,  el canciller Duy Trinh, el ministro de Defensa General Vo Nguyen Giap y el viceprimer ministro Le Than Nghi. Los formalismos del protocolo naufragan en una ola de afecto. La banda militar interpreta los himnos nacionales de ambos países en tanto el estampido de las salvas reglamentarias de cañón sacude el espacio. Fidel pasa revista a las tropas y luego, apresurando el paso, se dirige a la zona destinada al público donde centenares de pioneros repican sus tambores y le ofrecen ramos de flores.

El himno del 26 de Julio despide a Fidel cuando inicia la marcha hacia el centro de la capital en la otra orilla del río Rojo considerablemente hinchado por las lluvias de un tifón reciente. Diez meses atrás, esta propia carretera se deslizaba entre escombros y ruinas, el puente de acero y hierro de 800 metros de longitud está doblado y retorcido por el impacto de las bombas teledirigidas con rayos laser. Por entonces se requieren barcazas y remolcadores para cru­zar el río. Apenas cesan los ataques, la infatigable tenacidad vietna­mita lo levanta de nuevo.

Hanoi quiebra la saludable tradición de la siesta para acoger a Fidel. El pueblo entero está en las calles, apretado, desbordando las aceras. De los árboles y los techos cuelgan racimos entusiastas. A partir de la avenida Hangai sólo dejan estrechos pasadizos de asfalto para permitir el paso de los autos. Al frente de la caravana, en un carro descubierto, viaja Fidel acompañado por Le Duan y Pham Van Dong. Es un festival de muchedumbres. Muchas veces, en el curso de la guerra, se habla de la sonrisa de Viet Nam, de su amor a la vida que no se deja someter por las bombas. Los quioscos de flores permanecen abiertos mientras estallan los explosivos y rugen, sobre los techos, los cazabombarderos yanquis. Tal es el pueblo que desde hace siglos rechaza a golpes de puño a los invasores extranjeros y guarda reservas de cariño para recibir al amigo y hermano. La breve ceremonia en el Palacio de Gobierno no hace más que forma­lizar la bienvenida multitudinaria que corre por las calles.

 

LA VISITA EFECTUADA POR EL PRIMER MINISTRO FIDEL CASTRO EN LAS ZONAS LIBERADAS DE VIET NAM DEL SUR, CULMINÓ CON ÉXITO. EL PRIMER MINISTRO REAFIRMÓ EL PODEROSO Y CONSECUENTE RESPALDO DEL PARTIDO, DEL GOBIERNO Y DEL HERMANO PUEBLO DE CUBA AL PUEBLO SUDVIETNAMITA.

Comunicado del  GRP de la República de Viet Nam del Sur con motivo de la visita de Fidel a zonas liberadas.

En casa del Tío Ho

La primera actividad de la delegación cubana tiene lugar en horas de la tarde del propio miércoles 12 y contempla una visita al cemen­terio militar donde reposan los caídos por la patria. Difundida la noticia, millares y millares de vietnamitas movilizados por su cuenta cubren la ruta para repetir las inolvidables escenas de la mañana.

Una calzada de grava conduce hasta el sitio donde descansan los héroes. Una doble fila de soldados permanece en posición de firmes. El monumento adopta la forma de una columna de piedra conforme a las líneas generales de la arquitectura del sudeste asiático. En cada cara se lee un texto que dice: “La patria siempre reconoce sus méritos”. En la base, en una lámpara de hierro se enciende una llama.

La noche avanza rápidamente. Envueltos en la sombra, la línea de los pinos cobra extrañas formas alargadas. Cuando llega la dele­gación ya es totalmente oscuro. Acaso por ello el acto se proyecta más emocionado y solemne, alumbrado por una luna pálida, a medias escondida entre una mancha de nubes grises. Dos funcionarios viet­namitas depositan la corona, Fidel, descubierto permanece erguido frente al monumento. A la siguiente mañana es el contacto con Ho Chi Minh, eternamente vivo en la modesta casita donde reside sus últimos años en los jardines del Palacio de Gobierno. Es un lugar tranquilo, de apacible belleza natural, vestido de árboles, cocoteros, palmeras y plátanos. La construcción, de madera fina y cortinas de bambú se conserva intacta. Sobre la mesa están sus libros, en las paredes de la sala de trabajo se extienden los mapas de las opera­ciones militares correspondientes al 15 de junio de 1969.

El general Giap responde a las preguntas de Fidel analizando la situación en aquellos momentos, hace cuatro años. Pham Van Dong le presenta a Vu Ky. Vu Ky es el responsable de la conservación de la residencia. Pequeño, vivaz, acompaña por mucho tiempo al Tío Ho. Lo conoce en toda su luminosa intimidad humana. Si se presta a una entrevista, el suyo constituye un inapreciable testimonio para acercarse más directamente a la personalidad del glorioso comba­tiente. Fidel lo abraza afectuoso. Regresando al Palacio Fidel identifica a la joven vietnamita que sirve de intérprete a los periodistas. Fina y gentil como un junco, se llama Lejuan y es graduada de la Universidad de La Habana. En Cuba, aligerando las dificultades idiomáticas, adopta el nombre de Azucena. Hasta en este detalle se advier­te el sentido poético del pueblo vietnamita. Una vez tiene ocasión de trabajar al lado de Fidel en unas traducciones, hace tiempo, pero el Comandante en Jefe la recuerda. Le extiende la mano risueño:

– ¿Cómo estás? ¿Qué estás haciendo?

– Estoy con los periodistas cubanos, Comandante.

De retorno al Palacio comienzan las conversaciones de alto nivel entre las representaciones de los dos países.

En Quang Tri se improvisa un acto masivo donde habla Fidel.

La delegación cubana con un batallón de las FAPL, “Decididos a Vencer”

EN VIET NAM DEL SUR

El saludo a Fidel del batallón femenino de las FAPL

No sólo hemos visitado la República Democrática de Viet Nam;  hemos visitado también al Gobierno Revolucionario Provisional en la zona liberada de Viet Nam del Sur. Cruzamos la frontera del territorio
liberado por el Paralelo 17. Allí, del lado de acá y del lado de allá del río Ben Hai,  observamos que vivían vietnamitas exactamente iguales en todos los aspectos; que los vietnamitas del norte y del sur del río Ben Hai son
exactamente iguales;  que la tierra, la vida y las costumbres son exactamente igual; que el alma es la misma. Y allí pudimos ver lo adsurdo que fue dividir
este país, lo criminal y lo injusto que es esta división.

Del discurso de FIDEL en la despedida de Viet Nam

 

 

 

 

 

¡Qué ejército, qué tropa, qué combatientes, cuántas decenas y decenas de héroes extraordinarios! Con ellos tuvimos oportunidad de conversar mucho, y nos dimos cuenta de que aquellos hombres jamás podrán ser derrotados.

FIDEL, a su regresp de las zonas liberadas de Viet nam del Sur.

 

 

Fotos de PRENSA LATINA

 

Miguel Díaz-Canel Bermúdez: Nos hemos propuesto fortalecer el Gobierno del pueblo y para el pueblo

Patricia Villegas entrevista para Telesur a Miguel Díaz-Canel Bermúdez en La Habana. Foto: Rolando Segura
Por primera vez desde que asumió la presidencia de Cuba, en abril de este 2018, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez concede una entrevista en profundidad a un medio de prensa extranjero. Se trata de la cadena multinacional Telesur, nacida para amplificar las voces de los pueblos originarios y los movimientos progresistas y de izquierda de Nuestra América y otras partes del mundo.
La entrevistadora, esta vez, es la periodista Patricia Villegas, y esto que contamos a continuación, fue de lo que hablaron en el Palacio de la Revolución de la República de Cuba.
El mandatario cubano afirmó que estos cuatro meses (después de su nombramiento por la Asamblea Nacional el 19 de abril) han sido de mucha experiencia, y que el punto de partida del programa de acciones fue el discurso que en esa sesión constitutiva de la IX Legislatura ofreciera el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, quien dio claves imprescindibles para la actuación de los revolucionarios.
A partir de esta intervención, afirmó, reflexionaron sobre las directrices de ese discurso e hicieron un análisis con el Consejo de Ministros, con el ánimo de traducir esas lecciones en elementos cardinales que refuercen la vocación y condición del Gobierno cubano en un Gobierno del pueblo y para el pueblo, lo que es lo mismo que ser el Gobierno de la Revolución.
Partiendo del concepto de que cada cuadro debe ser un ejemplo, hicieron el ejercicio reflexivo a partir de la interrogante de cómo estar en mejores condiciones para responder a las necesidades del pueblo.
De este análisis se establecieron como pilares, no solo esa ejemplaridad, sino que hay que estar en constante cercanía con la población, en los lugares más complejos…  Al tiempo que añadió que un tercer pilar es que los dirigentes en Cuba sepan utilizar la comunicación social. Ahora estamos en medio de la implementación de la Política de comunicación, que no se queda solo en los medios, sino que se trata de prolongar una cultura comunicacional, que tiene que establecer también las bases del gobierno electrónico.
Sobre la prensa cubana, expresó que esta ha defendido a la Revolución con mucha profesionalidad y eficiencia, pero hemos también tenido manifestaciones de demasiadas apologías, en ocasiones no hemos sido capaces de reflejar la agenda pública, que hay que hacerla coincidir con la mediática.
El Presidente cubano insistió en que en el mundo existen los contenidos desmovilizadores y de colonización, y «no podemos olvidar esto frente al público joven y si las redes sociales tienen contenidos que tergiversan la realidad de nuestros pueblos, por eso es importante estar en esos espacios e inundarlos con contenidos enaltecedores. Es una necesidad de la Revolución».
Sobre su cercanía con los jóvenes, afirmó que Fidel fue un abanderado enesa relación y que ese aprendizaje pudo pulsarlo en sus diferentes responsabilidades previas. «Para mí fue fundamental en todos los momentos. Los jóvenes aportan mucho y refrescan tanto…».
Como cuarto pilar para el fortalecimiento del ejercicio de Gobierno, mencionó que cada complejidad hay que asumirla desde varias alternativas. «Hay que buscar desde la investigación científica las soluciones, así como desde la innovación».
También se detuvo en lo imprescindible de encontrar más interrelación entre la base y las estructuras superiores de Gobierno. «Creo que es muy importante crear en función de las localidades, de los territorios. Por eso tiene mucho peso la autonomía que le queremos dar a los municipios en la nueva Constitución. Igualmente le dimos facultades al Primer Vicepresidente para que atienda la solución de problemáticas que se vayan del marco de lo que los territorios puedan lograr».
Sobre la estrategia del Gobierno para estar más cerca del pueblo, mencionó que quieren llegar con visitas en composición con el Consejo de Ministros, «de manera tal que en un año podamos visitar como mínimo dos veces la misma provincia. A esto se suma que la Asamblea Nacional tiene un sistema que pulsa la realidad territorial simultáneamente».
Miguel Díaz-Canel puso la mirada en un ángulo sensible: cada solución también tiene que estar acompañada de un diálogo honesto. «Todo no tiene una solución inmediata, pero el problema no crece si le vamos arrancando pedazos, y se va creando una sinergia de solución. Igualmente hay problemas que se pueden resolver de inmediato, porque hay alguna decisión burocrática que lo impide».
El mandatario fue enfático al definir el problema que golpea la vida cotidiana de los cubanos y cubanas y también la vida económica y social del país: el bloqueo, al que calificó como una práctica brutal, que persigue condenar a nuestro pueblo a morir de necesidades, y viola lo territorial e impone normas en la relación del mundo con Cuba.
Sobre esta política hostil de Estados Unidos contra Cuba desde hace más de medio siglo, explicó que se ha recrudecido notablemente, por lo que hoy el flujo de inversiones del mundo hacia Cuba está sometido a mayores presiones. «Llevamos 60 años arrastrando ese problema. Mi generación ha vivido bloqueada, y lo más notorio que ante esto se ha impuesto la resistencia heroica de este pueblo pequeño».
«No somos una amenaza para nadie, lo que queremos es construir un país mejor, un mundo mejor, lo que tenemos es una alta vocación para tener mayor justicia social y la principal amenaza para lograrlo sigue siendoese brutal bloqueo».
El Estado, el Gobierno, el Partido único y la juventud
Durante el segundo bloque de preguntas propuestos por Telesur, el Presidente cubano abordó los cambios que se proponen desde el Proyecto de Constitución como una «mirada más realista» a la situación del país. Explica que los elementos que se proponen como parte de la nueva Carta Magna fueron abordados durante el VII Congreso del PCC y ahora tendrán un apoyo legal desde la Constitución, en especial en lo referido a la autonomía de los municipios.
La entrevistadora inquiere, entonces, que no son precisamente los cambios en la estructura del Estado y el Gobierno los que más acaparan la atención de la población en los debates sobre el Proyecto de Constitución, sino si Cuba seguirá siendo un país comunista habiéndose quitado el término de la nueva propuesta constitucional.
Díaz-Canel responde que «si uno va al marxismo clásico el modo de producción al que aspiramos es el comunismo». También explica que se busca una Constitución que esté objetivamente más cerca de lo que es posible, y que no deja de ser una Constitución socialista. Refiere que para alcanzar el socialismo y el comunismo también es importante la construcción de estas bases a nivel internacional.
Ante la interrogante de porqué si la revolución ha sido capaz de revisarse, no se revisa la rectoría de un solo Partido, respondió que es interesante ver cómo los que más se preocupan por si será socialismo o comunismo el camino que seguiremos, son los que toda la vida nos han estado atacando por esa aspiración y proyección de la Revolución Cubana.
Sobre la existencia de un único Partido, afirmó que responde a una particularidad histórica de Cuba. «El tema del papel dirigente del Partido, al que no renunciamos y que es apoyado por la mayoría del pueblo, responde a condiciones históricas».
El nuestro, dijo, no es electoral. «Martí funda el Partido Revolucionario Cubano, que es la base de lo que hoy es el Partido Comunista de Cuba. Martí buscaba un Partido para desarrollar la Revolución, un Partido que fuera totalmente abierto y democrático como para incluir los intereses de la mayoría y lograr la unidad sin dar lugar a rupturas. Cuando en nuestra historia se ha fracturado la unidad, hemos sufrido los reveses. En el centenario de la guerra de 1868, Fidel definió que la Revolución cubana ha sido una sola, pues esa guerra del 68 marcó el inicio de las luchas de independencias en Cuba. Pero esa guerra no concluyó con la victoria debido a la desunión, igual pasó con la Guerra Chiquita, la Guerra del 95, el movimiento revolucionario y progresista de los años 30 se fue a bolina, y la Revolución cubana triunfa con la convergencia de diferentes fuerzas. Por eso el PCC es un partido del pueblo para lograr la unidad. Yo estoy convencido de que el enemigo sabe que su principal propuesta debe ser fragmentar la unidad, y está enfocada en los jóvenes, porque tienen una diferencia de 60 años con quienes hicieron la Revolución, y han interiorizado los logros de la Revolución como derechos naturales».
¿Y esa generación no estará aspirando a otras ofertas electorales o a otros medios de comunicación?, interroga Patricia Villegas, a lo que Díaz-Canel responde que esa generación aspira a que el país se desarrolle más rápido. «Es una generación activa, culta, educada, que participa, y no creo que su principal deseo sea estar contra el Partido y la Revolución. Sus deseos se concentran en que haya más avance, que los tengan en cuenta, y tiene aspiraciones de desarrollo tecnológico. Es una generación que tiene elementos de diversidad y que tiene los beneficios de la Revolución. Es una generación que tiene firmeza y que no es anexionista, que quiere la independencia».
PROYECTO DE CONSTITUCIÓN, VISIÓN DEL PRESIDENTE
¿Cuál es la posición suya sobre el límite de la propiedad privada y de la riqueza?, le preguntó la presidenta de Telesur al Presidente cubano, quien sin el ánimo de establecer un criterio categórico, porque forma parte de la Comisión presidida por el General de Ejército que trabaja en el Proyecto de Constitución, respondió que «de más está decir que estoy de acuerdo con todo lo que está planteado en el Proyecto, pero considero que es una preocupación legítima que la gente se preocupe por esos dos temas. En este escenario donde se notan relaciones de salario – precio, donde hay personas que reciben determinados ingresos no precisamente relacionados con el trabajo que para nosotros es algo enaltecedor… es legítimo que se preocupen… Pero la gente no está pidiendo que quitemos el artículo, sino que enfaticemos en que no haya concentración de la propiedad y que añadamos que tampoco de la riqueza. Habrá que hacer ahora un amplio ejercicio legislativo. Aquí estamos entendiendo qué es lo que la gente está planteando y cómo incluirlo en la Constitución que es un documento de lo mínimo. Todavía falta el aporte del sector juvenil, que es muy importante, pero indudablemente creo que es un tema en el cual debemos detenernos no porque haya disenso sino porque el consenso nos está diciendo que debemos puntualizar en cómo se va a detener la acumulación de la riqueza».
Sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo alegó que eso es algo que ha venido aparejado con los cambios del país. «EL país ha ido cambiando y nosotros no estamos ajeno a esas realidades. Hay una vocación humanista en la acción de la Revolución. Se han roto muchos tabúes que antes eran cosas muy establecidas. La juventud también lo entiende así. Uno tiene sus opiniones, pero también está abierto a las opiniones de la población. La historia de la Revolución nos ha demostrado que cada vez que llevamos las cosas al debate popular nos robustece».
¿Usted está de acuerdo?, insiste Patricia, a lo que Díaz-Canel no rehúye y responde: «Yo sí estoy de acuerdo, lo que pasa es que hay personas que valoran este artículo desde diferentes consideraciones, algunos desde el punto de vista semántico, otros desde la adopción de los niños y la responsabilidad familiar, y hay otros elementos que marcan el pensamiento de algunas personas desde el punto de vista de la tradición. Yo defiendo que no haya ningún tipo de discriminación».
-¿La contrarrevolución está llamando a votar en contra del proyecto constitucional?
-Yo lo que creo es que aun cuando las personas piensen de determinada forma sobre un artículo u otro, no se debe perder de vista el conjunto de la Constitución. Se debe recordar qué es lo más importante para el país y el rol de ciudadanos responsables que tenemos.
-¿Está confiado en que se va a votar favorablemente?
-Yo creo que la mayoría va a votar favorablemente. Sobre la contrarrevolución, lo que ellos quieren no responde al deseo de mejorar al país. Esa contrarrevolución está pagada y financiada por el Gobierno de Estados Unidos, a veces de forma más encubierta o descubierta, y aunque estén entre nuestros propios vecinos. Yo he participado en seis reuniones de este tipo. La prensa extranjera, que siempre es muy incisiva, dijo que había apatía. Ahora te digo, hemos hecho tres ediciones del tabloide del proyecto de Constitución, y se agota. Las personas van a las reuniones, con los tabloides con garabatos, quiero decir, con marcas, notas… otros con un pensamiento más ingenieril con diagramas…
«Otro elemento, las personas, sobre todo las de mayor edad, están preocupadas por el futuro y cómo se le da espacio en la Constitución a los jóvenes, lo que demuestra una continuidad. Los jóvenes están haciendo apuestas interesantísimas.
«En un centro obrero, hay un compañero que sobre un artículo dijo: Estoy de acuerdo con lo que dijo el Presidente y quiero retirar mi planteamiento. Y yo le dije: no, déjalo, que una duda puede alertarnos. Al otro día en Cubadebate había un comentario de una compañera que elogiaba ese ejercicio de democracia».
RELACIONES ESTADOS UNIDOS-CUBA
«Ya Fidel había dicho que nuestros conflictos, nuestras diferencias, no son con el pueblo norteamericano. Pero no se puede aspirar a un diálogo donde en una parte hay prepotencia, hegemonismo, presión, ni donde una parte exige que tú te sometas a sus designios…. ¿Cuándo se abrió una etapa diferente? Bueno, pues en la última etapa del presidente Obama. Fue un proceso que siempre se pensó que sería largo, y que comenzó con la presencia aún del bloqueo.
«Establecimos relaciones y comenzamos una etapa de normalización que debía llevar a la eliminación del bloqueo. En esa etapa, logramos mantener una sistematicidad de contactos y logramos establecer embajadas en ambos países. Logramos tener una relación civilizada a pesar de las diferencias ideológicas.
Hay una parte de la sociedad de Estados Unidos que quiere tener relaciones con Cuba. Y, de hecho, hay determinados intercambios».
-¿Qué tanto pesa la administración de Trump?
-Quien tienen en la práctica la potestad para eliminar el bloqueo es el Congreso de Estados Unidos. Obama tenía una actitud y Trump tiene otra contraria. Las medidas que planteó Trump en noviembre van en contra de lo que piensa el pueblo norteamericano, que en las últimas encuestas se mostró mayoritariamente en desacuerdo con el bloqueo, porque los limita en sus viajes a Cuba y en sus relaciones comerciales y financieras con un listado de empresas cubanas, y limitan las relaciones entre familias. Limitaron el personal en su embajada y en la nuestra. Han incluido trámites de visados a través de terceros países. Han vuelto a la amenaza y a la imposición, y en medio de todo eso han creado una falacia, que han llamado «ataques acústicos». Yo creo que si hay un país en el que se han cuidado a los ciudadanos extranjeros ese es este.
– ¿Le han pedido a los rusos que ataquen a otros?
-Tenemos mucha ética para pedir a nadie que ataque a otros. Cuba no ataca. Cuba defiende. Cuba es solidaria. Indudablemente hay que reconocer que las relaciones ahora están retroceso. No hemos limitado las posibilidades de diálogo, pero tiene que ser un diálogo donde no se condicionen nuestras relaciones. Nosotros no estamos dispuestos a hacer concesiones.
CUBA SIEMPRE ESTARÁ DISPUESTA A AYUDAR
«A Venezuela la amamos. Venezuela con Chávez cambió la situación dependiente de un país que está llamado a jugar un papel importante en la región por sus recursos naturales y su historia. Chávez con su amistad con Fidel pudieron trascender, ya no solo con un proyecto de Venezuela o de Cuba, sino con un proyecto de integración latinoamericana. Vamos a comparar Venezuela antes de Chávez y después. El pueblo ha sido beneficiado con una cantidad de conquista, que han sido compartidas con otros países. Estados Unidos siempre trató de derrocar el Gobierno de Chávez, intentando las tácticas más perversas. Chávez fue un líder elegido legítimamente como presidente en varios procesos, todos reconocidos como legítimos, honestos y limpios. Muere Chávez y llega Maduro, el presidente obrero. ¿Qué pensaron en Estados Unidos? ¿Qué no iba a poder con el legado de Chávez? Se golpearon con la puerta.
«Ha atacado el Gobierno de Maduro acudiendo a la violencia, al bloqueo económico y financiero contra Venezuela, hay una oligarquía venezolana que no quiere que se compartan las riquezas con el pueblo… y qué ha hecho el Gobierno de Maduro, ha resistido y va a seguir resistiendo. Eso ha descolocado a la derecha y a la oligarquía venezolana, y también al Gobierno de Estados Unidos. ¿Y qué es lo que evidencia eso? El intento de asesinarlo, que es la expresión de la impotencia ante el avance de la Revolución bolivariana. Y van a seguir presionando en países de latinoamericana, porque sabemos que hay emisarios del Gobierno de Trump en eso, pero los pueblos latinoamericanos son dignos. Todo esto es la restauración de una plataforma capitalista y neoliberal para todos los pueblos latinoamericanos».
-¿No se blindaron lo suficiente?
-Creo que todos los procesos tienen debilidades, sobre todo cuando se trata de cambiar la base económica estructural del capitalismo. ¿Qué paso con el ALBA? Con el ALBA se logró erradicar el analfabetismo en 4 países con el método Yo sí puedo. No queremos globalización neoliberal, queremos globalización solidaria.
«Resaltan los resultados de esa aspiración de esa globalización solidaria en la salud y en otros programas sociales, y cómo es importante mantenerla aún con la salida de Ecuador del ALBA o de lo que está pasando con Unasur. Los que no estén a la altura de los nuevos tiempos, se someterán al imperio».
Sobre el rol de Cuba en el proceso de paz en Colombia, añadió que la paz es un proceso necesario para Colombia. «Nuestra modesta contribución es aportar de esta manera para lograr proporcionar un orden internacional diferente. Nosotros facilitamos que las partes puedan conversar, no interferimos. Los problemas de los colombianos deben resolverlos los colombianos».
-¿Qué significado le otorga a la victoria de López Obrador?
-México es un país muy importante. Es un país entrañable. La generación del centenario encontró un sitio en México para prepararse para la guerra en Cuba. México mantuvo las relaciones con Cuba cuando muchos rompieron. López Obrador es una esperanza para México y para América Latina y el Caribe. Un Gobierno de izquierda como el de Obrador favorece la correlación de fuerzas en la región. Tiene un compromiso tremendo con su país y con América Latina y el Caribe.
-¿Cuba está dispuesta a ayudar?
-Claro que sí
-¿Cuántas veces ha podido hablar con Raúl en estos cuatro meses?
-Creo que no hay nadie más privilegiado que yo como Presidente de tener a mi lado al General de Ejército.
Con Raúl hablamos casi todos los días. Llama, participa en reuniones y debates, aconseja de una manera muy sincera, sin atisbos de vanidad o de imposición de algo. A veces, casi siempre, estoy sintiendo que es como un padre que siempre nos está enseñando y a la vez nos está dejando caminar, sin descuidar sus responsabilidades como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba. Así como Fidel contó con Raúl cuando depositó su confianza en él para la conducción de la Revolución, así está pasando ahora, y los compañeros del Consejo de Ministros y yo nos sentimos muy seguros.
«Cuando Raúl me propuso que fuera Primer Vicepresidente, algo que a mí ni me pasaba por la cabeza, me lo dijo de una forma tan fraternal…. También me habló de la importancia de la continuidad, porque cuando a él le tocara dar el paso a una nueva generación lo iba a hacer».
La entrevista de Telesur finalizó con una última pregunta centrada en la relación del Presidente cubano con su familia, a lo que respondió que sostenía una relación muy especial tanto con sus hijos –de los cuales dos son músicos-, como con su esposa –una catedrática que lo apoya y con quien comparte iguales ideales-, así como con sus nietos, y que procuraba preservar los domingos como el momento de mayor intimidad.
También Díaz-Canel hizo referencia a la importancia de esta primera entrevista suya concedida a este medio regional, y declaró haber recibido solicitudes de entrevistas de Cubadebate y el diario Granma.

Plaza Fidel Castro en el centro de Vietnam (+ Fotos)

Plaza Fidel Castro en el centro de Vietnam (+ Fotos)

Carrera maratón en saludo al aniversario 58 de los CDR

El próximo 22  sábado 22 de  septiembre justo a las diez de la mañana, Radio Reloj anunciara para toda Cuba la arrancada una carrera- maratón en  homenaje al  aniversario 58 de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el IX  Congreso de la  mayor organización de masas del país, según dieron a conocer los organizadores del evento en conferencia de prensa efectuada  en la Habana.

Organizado por los CDR  de  conjunto con el Instituto  Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), carrera tendrá características especiales, pues las premiaciones serna de acuerdo a las diferentes categorías de inscripción, que abarcan  desde el más  joven hará el de más edad y no solo por el orden de llegada como ocurre habitualmente.

Entre las  particularidades de la maratón está el hecho der que se puede caminar, lo que  dota a la  actividad de una mayor convocatoria e incluso social.

En la capital la congregación  para la carrera –caminata será el ala norte  del Museo de la Revolución, sitio  donde el Comandante en Jefe Fidel Castro  Ruz, fundara los CDR el 28 de septiembre de 1960.

Los principales  protagonistas serán los jóvenes, a quienes  la organización de la familia cubana dedica el IX Congreso junto al líder  histórico de la Revolución Cubana.

Hasta el momento  se prevé que en la carrera central con la Habana Vieja como sede participen más de 5 730personas para  un total  de 20454 en toda la capital.

Durante todo el sábado 22 se llevaran  a cabo además otras  actividades como Festivales Recreativos-Deportivos, donde los cederistas  compartirán con glorias  deportivas y atletas destacados.

Los organizadores  de la  carrera-maratón  manifestaron que las experiencias  adquiridas  de años anteriores permitirán hacer de este evento un suceso exitoso, siendo un espacio donde le pueblo manifiesta su respaldo al deporte e inyecta entusiasmo  a los CDR.

 

Tuitazo y foro panel en línea “El Mundo contra el Bloqueo”

ICAP convoca a sumarse el próximo lunes 17 de septiembre al tuitazo y foro panel “El Mundo contra el Bloqueo”. Foto: Archivo

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), convoca a todas las personas y amigos que defienden la paz como un derecho humano, a sumarse el próximo lunes 17 de septiembre, entre las 10 de la mañana y las 12 meridiano al tuitazo y foro panel “El Mundo contra el Bloqueo”.

Las actividades se desarrollarán en el contexto de la Jornada Mundial “Tenemos Memoria: Solidaridad contra el Bloqueo y el Terrorismo” iniciada el 4 de septiembre y que finalizará el 6 de octubre de 2018.

El tuitazo y foro panel, con base en la sede del ICAP, serán transmitidos en vivo por la emisora Radio Habana Cuba y podrán seguirse por las plataformas institucionales de Facebook y Twitter del Instituto @Siempreconcuba.

Siempre con Cuba@siempreconcuba

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), convoca a todas las personas y amigos que defienden la paz como un derecho humano, a sumarse el próximo lunes 17 de septiembre, entre las 10:00 y 12:00 horas, al Tuitazo y Foro Panel “EL MUNDO CONTRA EL BLOQUEO”

En su informe anual 2018 sobre los daños económicos y sociales que provoca a Cuba el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace 60 años, el Ministerio de Relaciones Exteriores señala que la administración norteamericana “impuso un serio retroceso a las relaciones” bilaterales, luego de la reanudación oficial en 2015 bajo los gobiernos de Barack Obama y Raúl Castro. En 2017 Trump firmó el “Memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de EE.UU hacia Cuba”, un documento que implicó el endurecimiento del bloqueo.

El informe, que respalda un proyecto de resolución propuesto por Cuba a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la necesidad de poner fin al bloqueo, estima en 933 678 millones de dólares los daños por esa política a lo largo de 60 años. Para nuestro país, esa política estadounidense es una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo el pueblo cubano y califica como acto de genocidio, en virtud de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, de 1948.

El 31 de octubre próximo la Asamblea General de las ONU votará nuevamente un proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo, propuesto por Cuba. Será el vigesimoséptimo año consecutivo en que se realiza la votación de la iniciativa, que desde 1992 ha ganado anualmente el respaldo mayoritario en el principal órgano deliberativo de las Naciones Unidas. La votación de 2017 solo registró la oposición de Estados Unidos e Israel.

(Con información del ICAP)

Celebran en la Habana Aniversario 45 de la primera visita de Fidel a Vietnam.

El aniversario 45 de la primera visita  oficial  del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a Vietnam se recordó en la Habana con un acto.

En el teatro del Ministerio de Comunicaciones se efectuó la conmemoración a la que asistieron los miembros del Buro Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba Esteban lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder  Popular, Mercedes López Acea, y Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

El 12 de septiembre de 1973 y  en medio de un escenario de guerra llego el Comandante en Jefe Fidel Castro  Ruz a VietNan.Imagenes del Noticiero ICAIC testimonio de la única visita de del líder revolucionario al país  asiático y las relaciones entre ambos pueblos fue presentado en el acto.

Vietnamitas y cubanos 45  años después  rememoran este hechos histórico. El Excelentísimo  señor Nguyen Trung Thanh, embajador extraordinario y plenipotenciario de la  Republica Socialista de Vietnam en  Cuba durante el acto central agradeció la solidaridad del gobierno y el pueblo cubanos en la etapa de la guerra contra el invasor norteamericano, al tiempo que destacó  la importancia de impulsar las relaciones económicas y comerciales para el desarrollo sostenible de los dos países.

Mercedes López Acea, miembro del Buro Político relato la hermandad entre ambos pueblos como uno  de los mayores legados  que deja la historia reciente a las  nuevas generaciones.

Asistió también a la conmemoración José Ramón Balaguer Cabrera, integrante del secretariado del  Comité Central y Jefe del  departamento de relaciones internacionales,

El Comandante en Jefe  Fidel Castro Ruz, se declaró admirador de la capacidad de lucha del pueblo vietnamita. Su imagen en aquella visita enarbolando la bandera del Frente Nacional de Liberación del Vietnam del Sur expresaba su fe absoluta en la victoria. El cómo Ho Chi Minh estaba convencido de  que una vez derrotado el invasor yanqui construirían una Patria Diez veces más  hermosa.

 

Fidel y Cuba en el corazón de Vietnam

Noventa millones de vietnamitas también festejarán la fecha en que Fidel llegara a la «tierra de acero». Foto: archivo de granma
Noventa millones de vietnamitas también festejarán la fecha en que Fidel llegara a la «tierra de acero». Foto:Archivo de Granma

Era septiembre de 1973, en la provincia de Quang Tri, Vietnam. La «tierra de acero» aún olía a pólvora, se sentía la atrocidad de la guerra. Los vietnamitas seguían luchando por el derecho a la independencia y la libertad de su pueblo, pero Quang Tri era territorio libre y Fidel, en nombre de Cuba, estaba allí para acompañarlos.

Fidel fue el primer y único mandatario que visitó Vietnam en tiempos de la guerra. El líder cubano se declaró admirador de la capacidad de lucha del pueblo vietnamita, capaz de expulsar primero a los colonizadores franceses y luego a los invasores norteamericanos.

Su imagen en aquella visita, enarbolando la bandera del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, expresaba su fe absoluta en la victoria. Él, como Ho Chi Minh, estaba convencido de que una vez derrotado el enemigo, construirían una Patria «diez veces más hermosa».

«Ningún movimiento de liberación, ningún pueblo de los que han luchado por su independencia, ha tenido que llevar a cabo una lucha tan larga y tan heroica como el pueblo de Vietnam», dijo el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, el 12 de septiembre de 1973, en su primera visita al país asiático.

A 45 años de ese encuentro, los habitantes de esta zona liberada en el sur de Vietnam, aún recuerdan la imagen de aquel inmenso hombre caminando junto a los líderes y combatientes vietnamitas en el campo de batalla, conversando con los enfermos, siempre cercano, humilde, símbolo de la solidaridad que une a ambas naciones. Así lo cuenta en entrevista exclusiva para Granma el embajador de Vietnam en Cuba, Nguyen Trung Thanh.

La visita de Fidel a Vietnam conllevaba riesgos, la guerra aún estaba en su auge, pero a pesar de eso Fidel decidió visitar la zona liberada de Quang Tri.

«Los enemigos no querían que se supiera que esta provincia era ya una zona libre, la visita de Fidel hizo posible que el mundo lo supiera, allí estaba él con su uniforme verde olivo, demostrando su grandeza. Fue un símbolo del apoyo de Cuba al pueblo vietnamita», dice Trung Thanh.

«Fidel caló en el corazón de los vietnamitas, dejó los ideales de la solidaridad, la valentía, la dignidad, fue el impulso para seguir luchando por la justicia, no solo en mi pueblo sino en el mundo», agregó.

Nguyen Trung Thanh, embajador de Vietnam en Cuba. Foto: Endrys Correa Vaillant Foto: Endrys Correa Vaillant

VOLVER A VIVIR LA HISTORIA

Con motivo de la primera visita oficial del Comandante en Jefe Fidel Castro a Vietnam, ambos países realizarán una jornada en recordación de este acontecimiento trascendental en la historia de las relaciones entre los partidos comunistas, gobiernos y pueblos de estas naciones.

En Cuba el acto central para celebrar esta fecha, se efectuará este 12 de septiembre, en el teatro del Ministerio de las Comunicaciones, en la capital.

El embajador de Vietnam en La Habana informó que también en instituciones y escuelas de provincias como Pinar del Río, Holguín, Camagüey y Guantánamo tendrán lugar encuentros y eventos que consolidarán la hermandad entre los dos países.

«En Vietnam, la actividad central estará enfocada en la inauguración de un busto del Comandante en Jefe Fidel Castro, en la capital provincial de Quang Tri, en esta ceremonia estarán presentes altos representantes del Gobierno de nuestro país y por la parte cubana preside la delegación oficial el miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros Salvador Valdés Mesa. Dong Ha tendrá el honor de ser la primera ciudad en todo el mundo con una plaza llamada Fidel Castro», explicó el diplomático.

En el lugar ya está emplazado un busto en bronce del líder histórico de la Revolución Cubana, montado sobre un pedestal de mármol en cuyo fondo se alzan tres montículos que evocan las serranías donde se libraron los combates por la definitiva independencia de la Isla.

En esos altillos, ya cubiertos de césped, serán sembradas varias palmas reales, árbol nacional de Cuba. Un tanto a la izquierda, como telón de fondo, un pequeño lago artificial traerá una clara remembranza del mar Caribe.

AMISTAD DESDE LAS RAÍCES

De la más poderosa raíz nació la amistad entre Vietnam y Cuba, que nos recuerda los versos de Ho Chi Minh: «Solo cuando la raíz es firme, el árbol puede vivir mucho tiempo». Quizás por eso entre Cuba y Vietnam crece una amistad eterna que tiene su esencia en el alma de sus pueblos.

«Ahora es responsabilidad de las nuevas generaciones y de los nuevos líderes de nuestros países que las relaciones bilaterales entre Cuba y Vietnam continúen siendo de hermandad, solidaridad y apoyo inquebrantable, así ha sido desde el año 1960, cuando establecimos las relaciones diplomáticas entre ambos países», afirmó Nguyen Trung Thanh.

«Los dos estados compartimos la misma ideología, existen vínculos de confianza mutua y nos toca trabajar para llevar la relación económica y comercial al nivel de las relaciones políticas», comentó.

Vietnam es el segundo socio comercial de Cuba en la región asiática. La visita a Cuba del secretario general del Partido Comunista de Vietnam, compañero Nguyen Phu Trong, en marzo de este año, permitió fortalecer las relaciones, con la firma de 22 acuerdos que se han ido concretando en los últimos meses.

La entrañable amistad ha superado la prueba del tiempo. Se ha construido una relación sólida, forjada en los años difíciles de la lucha por la liberación de nuestros pueblos.

Cuba y Vietnam están también unidos por las coincidencias históricas, pues el azar quiso que el 19 de mayo se convirtiera en una efeméride común. Ese día de 1895, cayó en combate José Martí, y un lustro antes, había nacido, en una humilde aldea, el legendario y excepcional revolucionario Ho Chi Minh.

Fidel y Ho Chi Minh nunca se conocieron, pero los unieron las ideas justas, los deseos de libertad para sus pueblos, el afán por luchar y esa inmensa sabiduría que solo los hombres grandes, los verdaderos líderes tienen y transmiten.

Esos mismos principios siguen entrelazando a los pueblos cubano y vietnamita, por eso corresponde a las nuevas generaciones materializar todos los días sus ideas, trabajar por concretarlas y hacerlas perecederas en función del mundo mejor que construimos y queremos para la humanidad toda.

HITOS EN LAS RELACIONESDE CUBA Y VIETNAM

– Relaciones diplomáticas

Conmemorando el desembarco del Granma y la creación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el 2 de diciembre de 1960, Fidel declaró la decisión popular de establecer de forma oficial relaciones diplomáticas con Vietnam.

– Intercambios académicos

En la década de los 60 llegó a Cuba el primer grupo de estudiantes vietnamitas. Desde 1961 hasta la actualidad más de 3 000 han cursado diferentes carreras universitarias en la nación caribeña.

– La solidaridad

El 25 de septiembre de 1963 se funda el Comité Cubano de Solidaridad con Vietnam del Sur, presidido por la heroína del Moncada Melba Hernández. Hoy es la Asociación de Amistad Cuba-Vietnam.

– Visita del Ballet Nacional de Cuba

En 1964, integrantes del BNC, encabezados por Alicia Alonso, visitaron Hanoi. Fue la  primera compañía cultural que viajó a la República Democrática de Vietnam y fue recibida por Ho Chi Minh.

– Visitas de alto nivel

El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, compañero Nguyen Phu Trong, visita a Cuba, en marzo del 2018, y el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Esteban Lazo, realiza una visita oficial a Vietnam para apliar los mecanismos entre ambos parlamentos.

– Proyecciones en la ZEDM

La captación de inversiones extranjeras y el desarrollo de un parque industrial son algunos de los objetivos de la empresa ViMariel S.A., entidad cubana con capital totalmente vietnamita radicada en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), desde agosto de este año.

Entregan al ICAP álbum de artistas rusos dedicado a Fidel Castro

Un álbum con más de 300 imágenes de obras de arte de pintores y escultores rusos que reflejan imágenes de Fidel, de dirigentes de la Revolución y del pueblo cubano, fue entregado por Vladimir Anísimov, al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Fernando González Llort, presidente del ICAP, recibió en la sede de la institución a Anísimov, a quien agradeció el proyecto del libro, una verdadera joya editorial de unas 400 páginas y que lleva por título “La Perla de las Antillas”.

Pinturas, dibujos y esculturas de artistas rusos son recogidos en el volumen, que presenta no solo retratos pictóricos y escultóricos del Comandante en Jefe Fidel Castro, sino también dibujos hechos durante encuentros con el líder cubano y con otros héroes de la Revolución, y paisajes de la Isla, entre 1960 y 2002.

Anísimov, académico de la Academia de Bellas Artes Rusas y gerente del proyecto, explicó las dificultades para llevar a feliz término el álbum, las que fueron vencidas por todo el amor que siente por Cuba

Fidel aparece en la portada del libro, el cual tuvo el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia; el Comité Nacional para la Cooperación Económica con Países Latinoamericanos; el Comité Empresarial Rusia-Cuba; el Grupo de Compañías DEL RIO; el Centro cultural y Educativo ORDEN; la Academia de Bellas Artes de Rusia y otras organizaciones.

El álbum traslada al lector a la Cuba revolucionaria de los años 60; pinturas y dibujos de Fidel, Raúl, el Che, Vilma, de otros dirigentes, de milicianos, campesinos, mujeres, combatientes, expresados magistralmente por los autores al combinar luces, colores, historia, amor y admiración por el pueblo cubano; y refleja también imágenes de años posteriores.

Entre los artistas incluidos en esta compilación se encuentran Piotr Ossovski; Víktor Ivanov; Pavel Sudakov; Iván Suschenko, Boris Korzhevskiy y Mikhail Pashinin.

Este álbum fue presentado en octubre de 2017 en la Cancillería rusa por el ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, quien destacó la obra de Fidel señalando que los cuadros muestran toda la dimensión de un hombre heroico y valiente que nunca claudicó, pese a una enorme presión externa.

En su introducción la obra contiene una dedicatoria del presidente, Vladimir Putin, quien afirma que el nombre de Fidel es considerado con razón el símbolo de toda una época en la historia mundial moderna. (Siempre con Cuba/Fotos: Karoly Emerson/ICAP)

Fuente  ICAP

Fidel en el centro de Vietnam, en los corazones de los vietnamitas (+ Fotos)

Por: Alberto SalazarMarta Llanes

El primer ministro Pham Van Dong acompañó a Fidel en todo el recorridor. Foto: PL/ Archivo.

 Los vietnamitas lo consideraban demasiado arriesgado e intentaron disuadirlo, pero Fidel era Fidel y finalmente accedieron a llevarlo a las recién liberadas zonas del centro del país, allí donde todavía el Paralelo 17 lo partía en dos.

Él mismo lo contó 35 años después en una de sus Reflexiones: “Tuve que insistir para hacer aquel recorrido. Los vietnamitas temían que fuese víctima de alguna aventura yanqui si conocían de mi presencia en aquella zona. (El primer ministro) Pham Van Dong me acompañó todo el tiempo”.

Jamás un mandatario extranjero se había siquiera acercado a esa región donde aún los cañonazos estremecían cielo y tierra, y las bombas sin explotar o las minas representaban una seria amenaza de muerte.

Fidel fue el primer estadista extranjero en cruzar este río después de la división de Vietnam. Foto: Marta Llanes/ PL.

De Hanoi a la provincia de Quang Binh, por entonces la última de Vietnam del Norte, viajaron en avión el 14 de septiembre. El paisaje allá abajo era desolador.

“Los puentes, sin excepción, (…) estaban efectivamente destruidos; las aldeas, arrasadas, y todos los días las granadas de las bombas de racimo (…) estallaban en los campos de arroz donde niños, mujeres e incluso ancianos de avanzada edad laboraban produciendo alimentos”, contó Fidel.

Aterrizaron en Dong Hoi, la capital provincial, donde la delegación que encabezaba Fidel recibió una entusiasta acogida en el aeropuerto y a lo largo de las calles que recorrieron.

La ciudad mostraba un estado calamitoso: no había prácticamente un edificio o casa que no mostrara huellas de los bombardeos y los ametrallamientos de los aviones estadounidenses.

Ese 14 de septiembre de 1973 Fidel y sus acompañantes se reunieron con autoridades de la provincia, soldados y ciudadanos en general. Agenda repleta, sin un minuto de descanso.

En Dong Hoi, Fidel fue alojado en una modesta casita de protocolo que todavía hoy, a 45 años de su visita, los vietnamitas cuidan con celo. Por estos días, la restauraron una vez más.

Le Vinh Quan: “En esta casita durmió Fidel. Tuvimos que alargarle la cama…”. Foto: Marta Llanes/ PL.

Allí, a pie de obra, Le Vinh Quan, uno de los encargados de atender al dirigente cubano, cuenta a Prensa Latina-VNA una simpática anécdota:

“Nunca me lo imaginé tan alto. Le habíamos preparado una cama de 1,80 metros de largo, pero cuando lo vi… Uno de sus ayudantes nos pidió alargarla, así que dos de nuestros carpinteros debieron apurarse para añadirle 40 centímetros y terminarla antes de la hora de dormir”.

Quan recuerda que junto a la casita también prepararon un refugio antibombas para Fidel. “Por si acaso”, nos dice.

La vida tenía demostrado a los vietnamitas que nadie estaba seguro en ningún lugar. En la tarde-noche del día siguiente, cuando volvían de un recorrido por la recién liberada Quang Tri, los cubanos tuvieron una dramática prueba.

“… regresando por ruta diferente, recogimos tres niños heridos, dos de ellos muy graves; una niña de 14 años estaba en estado de shock con un fragmento de metal en el abdomen. Los niños trabajaban la tierra cuando un azadón hizo contacto casual con la granada. Los médicos cubanos acompañantes de la delegación les dieron atención directa durante horas y les salvaron la vida”.

Fidel Castro, Reflexión del 14 de febrero de 2008

Nguyen Thi Huong: “Él me salvó la vida”. Foto: Marta Llanes/ PL.

La niña de la historia es hoy una feliz abuela y vive en una atildada casita de Dong Hoi en cuya sala hay un cuadro de Fidel.

“Si él no me ayuda, yo no estaría en este mundo. Le estaré eternamente agradecida”, nos dice Nguyen Thi Huong.

En Quang Tri, Fidel y sus acompañantes recorrieron diversos escenarios bélicos, entre ellos la base de Doc Mieu, uno de los ejes de la famosa Cortina McNamara, un sistema defensivo que cubría 75 kilómetros desde el Mar del Este hasta la frontera con Laos y mediante la cual Estados Unidos intentó frenar el avance de las tropas de Vietnam del Norte.

Consistente en un sistema de trincheras, montículos de tierra, garitas, alambradas, sensores acústicos, detectores de calor y otros sofisticados medios electrónicos, la barrera fue construida a un costo de mil 500 millones de dólares y mantenerla operativa comportaba un gasto anual de 740 millones.

Los vietnamitas se las ingeniaron para burlarla, atacarla y tomarla. Y allí, en Doc Mieu, estaba Fidel, escuchando ávidamente de los protagonistas cómo lo habían logrado.

Testigos presenciales nos contaron que otro memorable momento del recorrido del dirigente cubano por Quang Tri fue su encuentro con los miembros de la muy condecorada División 304 en la Colina 241, uno de los puntos dominantes de la mal creída inexpugnable base de Cam Lo.

Monumento que recuerda las bombas que cayeron sobre la provincia de Quang Binh. Foto: Marta Llanes/ PL.

“Ustedes les han dado una inolvidable lección a los imperialistas. Ellos se creían todopoderosos, ellos se creían invencibles y, sin embargo, ustedes fueron capaces de derrotarlos”, les dijo en un discurso que los combatientes cerraron con un atronador aplauso…

O creyeron haber cerrado, porque Fidel volvió a tomar la palabra.

“Yo les quiero agradecer especialmente, en nombre de nuestro pueblo, este magnífico obsequio que ustedes nos han hecho en el día de hoy regalándonos nada menos que un tanque M-48”.

Tras calificarlo como “un regalo muy útil”, Fidel aseguró que lo haría trasladar a Cuba por barco “para estudiarlo bien, al igual que estudiamos las tácticas de ustedes, porque ustedes han demostrado que esos tanques pueden ser destruidos”.

“Y nosotros necesitamos estudiarlo -explicó- por si en alguna ocasión los imperialistas invaden nuestra patria, hacer igual que ustedes y destruir muchos de esos tanques M-48”.

En la Colina 241, hoy reliquia de la nación vietnamita, se alza un monumento que recuerda la presencia del dirigente cubano.

En Quang Tri, Fidel se reunió con dirigentes del Gobierno Revolucionario Provisional de Viet Nam del Sur -Cuba fue el primer país en reconocerlo y le abrió una embajada en La Habana-, visitó Dong Ha, la destruida capital de la provincia y recorrió otros sufridos lugares del territorio.

El 16 de septiembre por la mañana la delegación cubana se aprestaba a regresar a Hanoi desde Dong Hoi, pero antes de la partida Fidel pronunció un discurso en el que sintetizó sus impresiones de esos días.

Al final, tuvo un especial gesto de reconocimiento para la provincia que hasta ese momento marcaba la frontera entre las partes norte y sur de un país indivisible.

“Les agradecemos los hermosos presentes que nos han hecho y les agradecemos la hermosa bandera y los demás recuerdos, pero sobre todo les agradecemos este puñado de tierra de la provincia Quang Binh que ustedes nos han entregado, tierra heroica regada con el sudor y la sangre de un pueblo mil veces heroico”.

Tierra que tenía un especial valor, porque había sido tomada del lugar donde cayera el primer avión estadounidense derribado en Quang Binh.

En medio de aplausos, el dirigente cubano hizo una promesa que luego cumplió.

“¡Llevaremos esa tierra para mezclarla con la tierra cubana, al igual que están mezcladas nuestras ideas revolucionarias y están mezclados nuestros corazones!”.

Han pasado 45 años pero todavía allí, en el centro de Vietnam, en los corazones de los vietnamitas, late el recuerdo de Fidel.

Minutos después, volando ya sobre los mismos desolados paisajes de dos días antes, de seguro Fidel lo hacía con la misma firme convicción de lo que había dicho en la Colina 241:

“La victoria definitiva, la completa liberación de Viet Nam del Sur y la unificación pacífica de la patria, será sencillamente cuestión de tiempo”.

Saigón caería menos de dos años después, el 30 de abril de 1975.

Y Fidel Castro aún visitaría Vietnam otras dos veces, en 1995 y 2003, para confirmar a los vietnamitas que los cubanos seguían junto a ellos en las batallas que aún tenían por delante.

Recorre la zona liberada de la provincia de Quang Tri y su capital Dong Hoi en Vietnam del Sur. Foto: PL/ Archivo.

Restos de la ciudadela de Dong Hai. Foto: Marta Llanes/ PL.

Recorre la zona liberada de la provincia de Quang Tri y su capital Dong Hoi en Vietnam del Sur. Foto: PL/ Archivo.

Restos de la ciudadela de Quang Tri, que durante 81 días con sus noches estuvo sometida a bombardeos y ametrallamientos. Foto: Marta Llanes/ PL.

El Primer Ministro Fidel Castro en su visita a Viet Nam visitas las zonas liberadas de Viet Nam del Sur. Foto: PL/ Archivo.

Un monumento recuerda la presencia del líder cubano en la Colina 241. Foto: Marta Llanes/ PL.

El Comandante en Jefe Fidel Castro visitó zonas entonces recién liberadas de Vietnam del 12 al 17 de septiembre de 1973, único estadista extranjero en hacerlo. Foto: PL/ Archivo.

El Primer Ministro Fidel Castro su llegada a Hanoi donde lo recibe el pueblo con vitores y alegria, lo acompaña el Primer Ministro Pham Van Dong. Foto: PL/ Archivo.

El Primer Ministro Fidel Castro su llegada a Hanoi donde lo recibe el pueblo con vitores y alegria, lo acompaña el Primer Ministro Pham Van Dong. Foto: PL/ Archivo.

Fidel Castro llega a Vietnam para visitar las zonas recién liberadas del 12 al 17 de septiembre de 1973. Foto: PL/ Archivo.

El Primer Ministro Fidel Castro en su visita a Viet Nam visitas las zonas liberadas de Viet Nam del Sur, en la base de Doc Mieu recibio la Badera de la Victoria. Foto: PL/ Archivo.

Fidel en Vietnam en septiembre de 1973. Foto: PL/ Archivo.

Recorre la zona liberada de la provincia de Quang Tri y su capital Dong Hoi en Vietnam del Sur. Foto: PL/ Archivo.

Recuerdos de aquella histórica visita. Foto: PL/ Archivo.

Bajo el cielo límpido del centro de Vietnam, perpetuado en mármol, el recuerdo de
quienes dieron sus vidas por hacer de este un solo país. Foto: Marta Llanes/ PL.

(Tomado de Prensa Latina)

Aniversario 31 de Joven Club de Computación se dedicará a Fidel Castro

La fundación de los Joven Club de Computación (JCC), en su aniversario 31, se conmemorará  este 7 de septiembre en el cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, frente al monolito donde reposan las cenizas del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro.

Representantes de fundadores, trabajadores, técnicos y funcionarios de ese programa de cada provincia estarán presentes en el acto con motivo de la efeméride, dedicada a Fidel, artífice de ese proyecto por el desarrollo de las tecnologías de la computación para niños y jóvenes, informa la emisora Radio Reloj.

La celebración incluye además una Feria Especial Tecnológica el próximo sábado en cuadras santiagueras del Corredor Patrimonial Las Enramadas, de la capital santiaguera, donde representantes de los JCC presentarán sus diferentes productos.

Santiago de Cuba es sede central por la efeméride gracias al crecimiento y labor de los Joven Club de Computación, una red de centros tecnológicos surgida el 8 de septiembre de 1987, por iniciativa del invicto Comandante en Jefe Fidel Castro, con el objetivo de contribuir a la socialización de las tecnologías y la informatización de la sociedad.